miércoles, 30 de junio de 2010

Un asterisco en la palma de mi mano



Mi querida solución lumínica, desde que te has ido mi calle es gris plomo, las paredes de mi cuarto blanco agrio, y mi jardín varilllas de paraguas. Tenías curiosidad y te aventuraste, entornando los ojos hasta alinearlos con el horizonte. Y un sin ti a vapor te fabricaste, prometiendo besos sin boca, mañana.

Un asterisco en la palma de mi mano, una acotacion de tu puño y letra. Me permito este disfraz para que no, para que no duela cuando vuelvas.

Un asterisco en la palma de mi mano, una acotacion de tu puño y letra.

3 comentarios:

  1. Me encanta lo de "mi jardín varillas de paraguas" suena tan sumamente triste y desolador...

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