sábado, 10 de abril de 2010

A la distancia de un abrazo

Se me acaban los retales.
Jirones  de mi cuerpo se diluyen en estas calles. El metro. Se me escapan a través de la respiración entrecortada por la emoción de este momento. Me quedo sin puntos de apoyo para continuar, y me pierdo entre preguntas sin respuesta. 
O respuestas que no quiero escuchar.
Ha llegado el final, y mis pasos se confunden entre los de la gente. Me hacen imposible volver atrás.
Apareces tú, y tiendes tu mano para sujetarme. Me guías. Y me sitúas a la distancia de un abrazo. Justo a esa distancia.
Te respiro.
Y el instante pasará.
Estaré[mos] solos ante el recuerdo de algo que nunca acabará, porque soy [somos] debido a este camino, y porque soy [somos] el resultado de esta perfecta casualidad.

3 comentarios:

  1. Somos el resultado de esta perfecta casualidad!

    Ay, me encaaanta esa frase!!!

    :)

    A la distancia de un abrazo es la mejor distancia de todas, y esa y a la de un beso!

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  2. Y simplemente porque sois, existe.

    ¡Beso!

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  3. Creo que no puedo añadir nada más, precioso como escribes...


    Allanita

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